Razones para no dejar de estirar en los días malos
- CatLex Method

- hace 22 horas
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No solo es darle y entrenar porque somos disciplinadxs, detras de esto hay razones científicas (y muy reales) para no dejar de estirar en los días malos...

No todos los días tenemos ganas de movernos en eso estamos totalmente de acuerdo, mas cuando hay lluvias y dias frio o demasiado calor.... Hay días de días.
Hay momentos en los que simplemente estirar o entrenar se sienten el doble de pesados. A veces nuestro cuerpo pasa por situaciones que emocionalmente lo cargan muchísimo, y lo primero que pensamos es en meternos debajo de las cobijas, tirarnos en el sofá reclinable, o solo evitar el movimiento al máximo...
Pero aquí es cuando tenemos que entender algo clave: quedarnos acostados en la cama sin hacer nada no siempre es la solución, aunque también se vale!. De hecho, regalarte aunque sean unos minutos de movimiento consciente puede cambiar por completo cómo termina tu día o como va td el día siguiente.
Para entender por qué pasa esto, no hay que hablar desde el "no se vagx, o póngale", sino desde la psicología del entrenamiento, la neurociencia, la anatomía y el método Catlex obvio. Aquí te cuento lo que realmente sucede en tu cuerpo y tu cerebro cuando decides moverte en un día pesado:
1. Neurociencia: Le enseñas a tu cerebro que estás a salvo
Cuando pasas por un día mentalmente agotador o lleno de estrés, tu amígdala cerebral (el centro de control del miedo y el peligro, el que los de circo perdemos jaja mentira) entra en hiperactividad. Básicamente, tu cuerpo entra en modo de supervivencia: lucha o huida.
Si en ese estado decides quedarte completamente inmóvil, el cerebro muchas veces interpreta que sigues "bajo amenaza" o colapsado. En cambio, cuando haces una sesión suave de estiramiento o movilidad guiada por tu respiración, activas el nervio vago y estimulas el sistema nervioso parasimpático.
Es la forma anatómica de decirle a tu cerebro: “Ey suave, todo está bien, estamos a salvo, podemos soltar la tensión y disfrutar del momento”.
2. Anatomía: Descomprimes el estrés atrapado en tu fascia
Hablar de la Fascia esta de moda, asi que... ¿Sabías que el estrés no solo habita en la mente, sino literalmente en tu tejido conectivo?
La fascia (la red que envuelve y conecta todos tus músculos y órganos) está repleta de terminaciones nerviosas y responde de forma directa a tu sistema nervioso autónomo. Cuando acumulas ansiedad, tristeza o frustración, la fascia se contrae, pierde hidratación y se vuelve más rígida y densa.
Por eso, estirar en un día malo no es solo "alargar un músculo y cumplir con el check de ir a clases". Es descomprimir el tejido fascial que literalmente se endureció por la carga emocional de las últimas horas. Es darle movilidad y espacio a tu cuerpo donde antes solo había rigidez. Por eso tambien despues de una clase el cuerpo se siente más suelto y relajado, aunque puede estar un poco adolorido o cansado por los ejercicios.
3. Psicología del entrenamiento: La acción precede a la motivación

Esperar a "tener ganas" para moverte en un día gris es una trampa mental, la motivacion siempre viene después!. En la psicología del rendimiento existe un principio muy claro: la acción va antes que la motivación, no al revés.
Cuando rompes la inercia y completas una micro-meta, en ese momento no importa llegar al máximo o a algún truco, en ese momento importa el cumplir con estirar y moverte! —como hacer 5 o 10 minutos de movilidad en el piso por ejemplo pancakes— tu cerebro recibe una pequeña descarga de dopamina y endorfinas. El cuerpo pasa de la pesadez estática a la activación, rompiendo ese bucle de rumiación mental en el que le damos vueltas a los mismos pensamientos una y otra vez. Stop the OverThinking!
En Catlex apoyamos la idea de no siempre el objetivo es entrenar duro, muchas veces es conectar con la idea de lo bien que nos hace estirar o movernos!
Moverte en un día malo no se trata de buscar tu récord personal ni de exigirle al cuerpo un split perfecto o un super truco (mucho menos juzgarse por si salio una foto buena o no). Se trata de usar la flexibilidad como una herramienta de autoregulación.
La próxima vez que tengas un día pesado, no te pidas una sesión intensa de dos horas. Pídete solo 10 minutos en el mat para respirar, soltar la fascia y regalarle a tu sistema nervioso la calma que necesita.
¿Y tú? ¿Qué haces cuando tu cuerpo se siente pesado pero sabes que necesitas moverte, mmmmm espero que no sea cancelar las clases y no estirar jaja? Te leo en los comentarios.





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